Camino de Santiago: Dia 3

Etapa 2
Sarria-Portomarin
22 km

Más de uno que lea esto sabe lo que es un día de resaca. De esos que te dejan huella. Pues no se puede comparar. Lo cierto es que a nosotros la segunda etapa nos ha dejado ya los primero achaques en la espalda y en los gemelos, y a mi mi primera ampolla, aunque sin importancia. Suerte que con dos podólogos como peregrinos tenemos asistencia garantizada, y de la buena. Así que con este servicio casi prefiero esto a una resaca.

La etapa ha sido menos bonita, aunque la llegada a Portomarin, rodeados de bosques ha sido muy atractiva. Eso si, hemos andado a mejor ritmo aunque el camino haya sido más largo.

Voy a aprovechar que he nombrado el tema de la asistencia para contaros un poquito nuestra rutina previa al descanso. Hoy hemos ido a una piscina pública que por un euro nos ha dejado un alivio que vale millones. Pero lo mejor ha venido cuando nos hemos ido a la cama. Hace un momento. Ahí ha empezado a rular de todo. Desde el San Ibuprofeno, hasta todo tipo de apósitos, gasas, fieltros, dobles pieles, omnifixes, el aloe vera y la crema antiinflamatoria. Ahora bien, lo mejor es esa crema fría relajante para las piernas que nos ha traído Sergio y con la que Bea nos masajea antes de dormir. No recuerdo ahora el nombre, pero lo que si os aseguro es que todo el albergue sabe como huele.
Al dato. Cuando hemos entrado a la habitación había una señora inglesa leyendo y cuando me he subido a la cama ya estaba KO. Es un olor a eucalipto de una profundidad tal, que si en este albergue ronca alguien esta noche será porque quiere.

De hecho nos vamos a dormir porque mañana nos levantamos más prontito y este olor empieza a hacer sus efectos…

Por cierto, decía Ramón y Cajal que “solo la alegría es garantía de salud y longevidad”. Así que ¡ALEGRÍA! ¡ALEGRÍA!

Como todos los Miercoles…

Como todos los Miércoles me gustaría comentar la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, ya que solo se puede ver en directo por internet y no por la televisión pública como sería de rigor en un país democrático en la que las decisiones de sus políticos son teóricamente públicas. Quiero hacer valer este blog para comunicar lo que ha pasado en el Congreso tanto en el careo de Zapatero y Rajoy como en el de María Teresa Fernández De la Vega y Sáenz de Santamaría.
Empecemos por el principio. Rajoy discute con Zapatero por la subida de los impuestos y le acusa de ahogar a los ciudadanos y mentirles 5 días después de unas elecciones en las que según Rajoy, Zapatero había anunciado la recuperación. Rajoy le dice que ha subido los impuestos y Zapatero le contesta que la presión fiscal es más baja porque ha modificado IRPF, Sociedades y Patrimonio lo cual deja una presión fiscal dos puntos por debajo (32%) de la que se encontró a su entrada en el Gobierno. Rajoy le reprocha anunciando que si le ha bajado la presión fiscal a Zapatero -como si fuera una fiebre- es a causa de su política económica -mala, que lo dice Fernández Ordoñez, o sea Cristo reencarnado- y de la parálisis de la actividad. Ambos tienen razón, para qué comentarlo.
Lo interesante de estos debates viene siempre de nuestras números 2. Y en este caso, de nuevo victoria para De la Vega. O sea, que llevamos muchos meses criticando al Gobierno porque sus previsiones se quedaban cortas y cuando se actualizan, en función de los datos disponibles e incluso algunas son más pesimistas que las más pesimistas del más agorero de los economistas agoreros, resulta que ahora son un engaño porque hace cuatro días hablábamos de brotes verdes y de la virgen María económica. Resulta, que en 2007 aun quienes acertaron a predecir la crisis (1 de cada 100 previsiones acertadas por cierto) se equivocaron en sus previsiones pero la actualización de las mismas para ellos vale y para los demás no. Si las hace el PP, que en su programa electoral llevaba 200.000 trabajos prometidos más que el Gobierno, el PP no se equivoca, solo actualiza. Si lo hace el Gobierno, es el demonio, cuanto menos. Son previsiones, si todos sabemos que de las millones que salen a diario se cumplirá una.
No sé, tengo serias dudas de que, por mal que lo pueda estar haciendo el Gobierno, la oposición que padecemos se merezca alguna recompensa pues, como bien ha dejado claro mi supervice, se preocupan únicamente de las elecciones y la ambición de poder.