¿Por qué pierde audiencia RTVE?

 

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No querer ver la realidad es pecado mortal. Entre otras cosas porque no querer verla implica, de primeras, no querer atajar los problemas que de ella se derivan. Pero en el caso de los medios de comunicación, que trabajan precísamente para hacerse eco de la misma, y transmitirla a los demás, con toda una serie de valores periodísticos que huelga ahora recalcar, es sencillamente un suicidio.

La pérdida masiva de espectadores de RTVE en los dos años de gobierno del PP es un hecho palmario, como demuestran los dos graficos que acompañan esta entrada. La audiencia general se ha desplomado desde niveles cercanos al 20%, a valores que ahora rondan el 13% pero que han llegado a ser inferiores al 10%. Esto significa que TVE ha perdido el liderazgo como medio de comunicación.

Puede que tenga que ver con el retraso series con gran audiencia como “Aguila Roja”, “Cuéntame cómo pasó” o “Isabel o “Los misterios de Laura”, que se tiraron en el cajón una buena cantidad de meses, desde que a principios de 2012 entrara el nuevo equipo directivo del PP. Puede que tenga que ver con la renuncia a las transmisiones de partidos de fútbol o de eventos históricamente retransmitidos por TVE como el Mundial de Motociclismo.

Pero hay dos elementos a los que hay que destacar, a mi modo de ver, como causas raices de la pérdida de audiencia y de prestigio de la cadena pública: por un lado, la sectaria forma de elegir a sus órganos directivos, tras los avances hechos en las dos legislaturas anteriores. Por otro lado, las denuncias que los propios trabajadores de RTVE hacen de manipulación y falta de seriedad informativa. Todo ello ha dado como consecuencia no solo la pérdida de audiencia general de la cadena, también la pérdida de audiencia de los informativos.

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Si bien es cierto que con la mayoría de cambios de gobierno, los telediarios de RTVE sufrieron pérdidas de audiencia y liderazgo, nunca dichas pérdidas fueron tan pronunciadas ni tan sostenidas en el tiempo. De este modo, los informativos de La 1 se han convertido en los terceros mientras que las cadenas privadas se frotan las manos, en el caso de la sexta con una subida considerable cercana al 50%.

Una de las mejores herencias que el PSOE dejó en este país fue una televisión pública prestigiosa, premiada en varios años consecutivos por su calidad informativa y de contenidos, con un consejo de administración pactado por los distintos grupos políticos, exenta de polémica, y sobre todo y ante todo, volcada en un servicio al ciudadano indispensable: contarle al ciudadano la realidad, sin aditivos.

Se acabó el escondite

 
Ya no le quedan mantras. Ya no hay excusas de ningún tipo. La subida del IVA y el recorte a la prestación por desempleo son las dos únicas cosas que quedaban por recortar, de cariz social, en esta España desde hace 7 meses.
Rajoy juega ahora al solitario después de haber intentando todas las estrategias posibles para evitar el desgaste político que supone recortar en todo aun con mayoría absoluta. El despido, la sanidad, la educación, el IRPF, las pensiones, las becas, la I+D+i, subvenciones, partidos políticos… Por recortar, ha recortado hasta su propio programa hasta tal punto que ya no existe. Todo ello se tocó para no tener que subir el IVA. Nunca era suficiente porque “la herencia recibida” era muy mala. Tan mala que, la primera promesa del debate de investidura, que era precisamente no hablar de esa herencia, se rompió en menos de una semana.
Rajoy, viernes tras viernes encaminaba reformas más o menos papulares hasta que comenzaron a acumularse su propios errores, propiciados seguramente por un desgaste demasiado severo para llevar tan solo unos meses al frente del Gobierno. Rajoy retrasó unos presupuestos más urgentes que nunca y restituyó la deducción por vivienda contrariando a Bruselas, a quien, a la par echaba un pulso para obtener margen de política económica retrasando el objetivo de déficit. Pero el controlador no da márgenes sin saber planes futuros –aunque ni siquiera sepa gestionar los suyos propios- y cuando se aprobaron los presupuestos ya era demasiado tarde: además de perder las elecciones andaluzas, ahora eran las propias comunidades autónomas con 20 años de gobierno del PP las que declaraban oculto  más de 3.000 millones de déficit.
Unas semanas más tarde el escándalo de Bankia comienza a abrir el expediente de su propia herencia y una turbulencia financiera cuyos efectos, a escala nacional, podríamos comparar con los generados tras la caída de Leman Brothers. A tanto llegaron que finalmente no hubo otra salida que pedir un rescate que era muy bueno al principio, hasta que mientras nuestro Presidente “dejo de presionar” para volver a jugar al escondite mientras los ciudadanos escuchábamos como todo el mundo le desmentía. Habría contrapartidas, y sería más bien pronto.
Europa: tarde, mal y nunca, y el Presidente tras la barrera: sólo. España no podría tener peor escenario en cuanto a circunstancias y actores políticos. Cumbre tras cumbre, decisión tras decisión, Europa se encomienda a unos mercados que quieren devorarla sin darse cuenta de que tal y como están las cosas, solo la unidad y firmeza del proyecto europeo puede salvarnos. Joder que cosas digo a veces, eso con Grecia ya quedó en entredicho y nosotros parece que vamos por el mismo camino. 
Cuando anteayer nos concedieron un año más de margen para atajar el déficit  Rajoy podía elegir priorizar el crecimiento de la actividad para obtener ingresos o seguir recortando gastos cercenando ese crecimiento. Entonces Bruselas le demostró a Rajoy que sus absurdos mantras impuestos por Merkel y el FMI son más fuertes. Del “yo he presionado para conseguir este rescate tan bueno” o las llamadas de atención al BCE al “los españoles no tenemos libertad de elección […] no hay más remedio”. Tendrán ustedes que soportar más IVA y menos prestaciones por desempleo entre otras lindezas. 
Rajoy, el aficionado a la soledad cuando estaba en la oposición se ha vuelto a abonar a la misma en el Gobierno haciendo pensar que todavía cree que su sola presencia al frente del Gobierno basta para que España tenga otra consideración dentro y fuera. Ayer Rajoy firmó su 12 de mayo de 2010 particular en relación al día en que Zapatero se vio sometido definitivamente a los dictados externos. No recuerdo una contestación del Presidente a ninguno de los grupos que se ofrecieron a firmar con el un pacto de Estado. Dice una canción que parece ser que la única utilidad de refugiarse continuamente en el pasado es precisamente la de quedarse atrás. 
¿En serio no queda otro remedio?

RESCATE: Lo que nos faltaba

“No habrá un  rescate a la banca”, dijo el presidente del Gobierno el pasado 28 de mayo. Y es verdad, para el Gobierno de Mariano Rajoy hay una “línea de crédito de 100.000 millones”, una “ayuda a los bancos”, una “crédito en condiciones muy favorables”…. cuyas consecuencias “no tendrán nada que ver con condiciones de política económica a España”. Solo ha hecho falta que llegue el lunes para que nos comuniquen que habrá Troika, que efectivamente el rescate elevará el déficit (entre 2.400 y 4.000 millones) y la deuda pública (Hasta el 90%/PIB) y que nos olvidemos de la Prima de Riesgo por debajo de 500 puntos. Vamos que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea harán un seguimiento y una evaluación muy ajustada de lo que el Gobierno haga con los 100.000 euros y cumpla o no cumpla le pedirá que suba los impuestos y recorte los gastos. Porque efectivamente, como decían desde algunos países europeos el mismo sábado: “la ayuda no es para los bancos, es para España” –y su Estado-. En definitiva, la ayuda es para tomársela en serio porque la situación iba de muy mal en peor.
Pero bueno, dejemos de lado por un momento la crítica al Gobierno de España e intentemos reflexionar sobre el instrumento que Europa acaba de facilitarnos. La posibilidad de que España, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) disponga de 100.000 millones de euros (cerca del 10 % de su PIB) a un tipo de interés alrededor del 4% según las estimaciones de los diarios económicos nacionales es una buena noticia para España,  que no cuenta con dinero suficiente para hacerlo por si misma, si tenemos en cuenta que hace pocas semanas aparecía que el Tesoro contaba en caja con menos de 50.000 millones de euros. Eso significa que hubiera tenido que emitir deuda para costear el resto del rescate bancario pagando cerca de un 6.3% de interés, y que además la caja del Tesoro quedaría vacía. Conclusión: la recapitalización del sistema financiero con intereses más bajos que los obtenidos en el mercado de deuda es una buena noticia porque debería permitir a los bancos y cajas empezar a dar crédito a familias y empresas, desatascando la actividad económica.
Pero ni tan siquiera sobre esto hay certidumbre dado el resultado de otros rescates bancarios. Como tampoco la hay sobre el futuro del Euro. Se supone que el ejemplo español ha activado las neuronas de los mandamases europeos y a corto y medio plazo podríamos ver edificadas instituciones y herramientas que den forma a una Unión Monetaria pero también fiscal y bancaria. Ojalá control del déficit y de la inflación se combinen con crecimientoy eurobonos.
En cualquier caso el aviso está dado, no podemos cometer errores porque los pagaremos cada vez más caros y tendremos menos margen político para enmendarlos. Finalmente sí habrá intervención exterior en España, en forma de vigilancia, y aunque los vigilantes no tomen las decisiones, sabemos por experiencia que a sus comentarios se les atribuye una atención que nos provocan heridas que se abren con el tiempo cada vez más.
No podemos perdernos en el debate sobre las responsabilidades durante meses, pero no podemos ejecutar con seriedad el rescate bancario sino cerramos el debate de las responsabilidades. Lo está pidiendo la gente, y la democracia se basa en la sociedad. Si hemos llegado hasta aquí es porque lo hemos hecho mal. Si somos el centro de atención no es porque España jugara ayer contra Italia, es porque nos han concedido una paga para rescatar la banca y un Presidente del Gobierno y sus ministros no pueden jugar al escondite con España. El sábado y domingo hicimos el ridículo como país por el Presidente del Gobierno. Por su impasividad, por su forma de adjetivar como “éxito” lo que es un fracaso TODOS y del Gobierno. Oye, qué la gente votaba al PP porque el PP les dijo que un cambio político bastaba para arreglarlo todo. Luego vino la herencia, el retraso de los presupuestos, las peleas en europa, el ridículo de las cajas de ahorros del PP=Bankia… ¿Acaso nos sobra el tiempo?
A quien no le sobra tiempo es a la gente. A los funcionarios les bajaron y congelaron el sueldo, a los pensionistas les cobran recetas y les suben el IRPF, ya nos han subido el IVA, los universitarios pagarán 533 euros más por sus matrículas, hay 5.6 millones de desempleados –y subiendo-, los empresarios despiden sobre todo porque no pueden generar inversión y actividad –a estas alturas a nadie le cabe en la cabeza que un empresario quiera perder dinero cada mes-…en fin, es que si hubiera más condiciones de política económica dura acabaremos traspasando el umbral del dolor social. Si no se hace ahora de la necesidad virtud, sino se adopta una estrategia de política económica consensuada, coherente y fuerte en Europa, el rescate es sencillamente lo que nos faltaba para confirmar el fin de España como país de primer orden social y económico. Aunque ya sabemos que es más divertido hacer la ola.

PD: Dejo para que leáis lo que hubiera sido un buen comienzo en el discurso de ayer del Presidente del Gobierno.

http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/06/11/discurso-de-rajoy-version-descartada/

PD2: Lectura Obligada:

Blog de César Luena. “ANTE EL RESCATE” 11/6/12
http://blogs.larioja.com/luena/2012/06/10/ante-el-rescate/

Bye Bye ninety six

Dicen las encuestas del CIS, que los primeros meses desde la entrada de un nuevo Gobierno suelen ser políticamente bastante dulces. Es normal que los electores den a sus nuevos dirigentes un voto de confianza cuando acaban de llegar.

Sin embargo, el acelerado deterioro de la imagen del actual gobierno es cuando menos para preocuparse y, aunque todavía no lo sabemos, la intención de voto con respecto a las elecciones generales ha podido sufrir variaciones significativas en poco tiempo. Al menos esa es la lógica que parece desprenderse de los resultados de las elecciones andaluzas y asturianas. En Andalucía, el PP aspiraba a obtener una contundente mayoría absoluta y sin embargo solo 3 escaños y un 1% de votos le separan del PSOE. En Asturias, donde aspiraban a desbancar a Foro Asturias como segunda fuerza en votos, se han quedado terceros, perdiendo porcentajes y ganando un solo escaño.

Decían los dirigentes populares durante la campaña de noviembre que, como en 1996, el Gobierno del PP supondría el bálsamo de tranquilidad y soluciones que inmediatamente tendría efecto, no solo sobre la economía y la política en España, sino sobre la vida particular de las familias e individual de los ciudadanos y ciudadanas. Alardeaban entonces de un discurso y un diagnostico realista y sin embargo ahora alcanzan a ver cuan soñadoras eran sus alucinaciones antes del 21 de noviembre.

Haría falta un análisis pormenorizado de la situación económica actual y la de 1996 a nivel económico, pero probablemente esa situación sería muy distante. Aun con el escaso conocimiento que tengo sobre esto podría asegurar que en marzo de 1996 en España se crecía y se creaba empleo tímidamente. En noviembre de 2011 en España hay recesión y más paro, la crisis más fuerte desde los años 30 y un Partido que dice que, al día siguiente de su llegada, todos estaremos mucho mejor. Resulta que quienes acusaban a Jose Luís Rodríguez Zapatero de haber negado la crisis cometieron un error similar: aunque su discurso en la oposición era apocalíptico alimentaron hasta límites insospechados las expectativas sobre su futuro gobierno. Si sabían hacerlo y todo iba a ser tan soñador para todos, ¿por qué han recortado en todo, incluso en pensiones?

En cualquier caso, ese no es el debate. La cosa es que 1996 no es 2012 y Mariano Rajoy, pese a su mayoría absoluta tiene menos margen político que cualquier otro Presidente del Gobierno entrante hasta la fecha. Porque la situación económica sigue siendo percibida como muy mala, y las expectativas son desfavorables. Porque los ciudadanos tienen una valoración de la política y de sus políticos pésima. Y porque, fundamentalmente, en la parte que más deberían aprovechar su imagen de nuevo gobierno de centro (derechos y libertades políticas) no han sabido sacarle partido. Digamos que el margen de confianza ante los ciudadanos ha sido efímero, y eso puede pasarle factura al gobierno en cuanto a su imagen exterior.

El CIS nos muestra en qué condiciones está sustentada la mayoría política de Rajoy. La confianza en el depositada no se debió a un crecimiento exponencial del voto al Partido Popular sino al hundimiento del Partido Socialista. Pero es que además, la valoración del Presidente del Gobierno y de su propio gobierno nada más llegar, será de las peores que han tenido nuestros presidentes primerizos.

Gobierno PP CIS Enero 2012

Gobierno PSOE CIS Abril 2004

Presidente PP CIS Enero 2012

Presidente PSOE CIS Julio 2004

PD: De todas formas, sí que hay algo en lo que se parecen 2012 y 1996. Entonces como ahora, Arenas se quedó a las puertas de ser Presidente de Andalucía.

Lo que de verdad importa

En los últimos días escucho mucho hablar sobre los 110 km/h y la ley anti-tabaco. Es verdad que son dos medidas restrictivas de la libertad pero no de la libertad con mayúsculas como dicen algunos. Además de ir a 110 km/h, tenemos que ponernos el cinturón de seguridad, llevar casco reglamentario si vamos en moto, tener preparados chalecos reflejantes para accidentes en carretera, tenemos que dar los intermitentes, tenemos que pararnos a auxiliar a alguien si es víctima de un accidente, tenemos que respetar millón y medio de señales. En realidad, los 110 km/h pueden gustar más o menos, pero es una restricción igual a la existente con los 120 km/h y que ha tomado el gobierno basándose en la necesidad de ahorrar combustible. No es algo una injerencia en nuestra vida personal que vaya más allá que otras permitidas al Estado. Es evidente que no todos ahorran por igual y que, como joven, me gustaría que hubieran sido otras las medidas del gobierno. Por ejemplo, me hubiera gustado que hubieran bajado todavía más el coste del transporte público, pues mi abono de transporte me cuesta 63 euros todos los meses. Una reducción del 30% o 40% en el precio del transporte público hubiera sido beneficiosa.
En todo caso parece que lo que importa somos nosotros. Los individuos egoístas que no pensamos mas que en nuestro propio beneficio. Hemos dejado de ser ciudadanos. No consideramos la comunidad como un espacio de convivencia común. Si no fuera así deberíamos darnos cuenta de que nadie ha exigido al Gobierno que reduzca el 80% de dependencia energética sobre combustibles fósiles (petróleo, carbón o gas natural). Queremos ir a 120 km/h, pero pensar en lo que nos cuesta a todos el déficit de tarifa y lo bien que le viene a las eléctricas…de eso nadie parece enterarse.
Cuando la cosas van mal, al igual que cuando van medio bien o cuando van bien las democracias han de funcionar por el menos común de los sentidos. Es decir, parece ser que hemos borrado de nuestra mente esto de que debe primar el interés general: el bien común. No quiero decir que los 110 sea lo mejor. Solo pretendo que reflexionemos sobre las cosas que decimos muchas veces, no paramos de meternos con los demás y muchas veces de echar balones fuera, pero tenemos que ser capaces de abstraernos del debate sectario y partidista para arrimar un poquito el hombro. Entre partidos si, es a los primeros que hay que exigírselo. Pero también a los ciudadanos con sus políticos.
No parece que exista prohibición sobre conductas de participación ciudadana básicas y sin embargo los ciudadanos españoles somos de los que más participamos en elecciones pero de los que menos nos acercamos y valoramos nuestras instituciones democráticas. Pueden ver ustedes cualquier encuesta del CIS. Criticamos a los políticos en tertulias de salón pero no nos relacionamos con nuestro ayuntamiento. Solo nos damos cuenta de que existen cuando la situación general de nuestra vida se torna trágica. Y es natural, claro que si…pero no podemos pretender recuperar ahora un rigor y una confianza por la que dejamos de velar hace años, cuando empezábamos a vivir bien y, en algunos casos, por encima de nuestras posibilidades.
La conciencia política es algo que se lleva siempre. Para bien o para mal. Pero hay que ejercitarla más allá de ver las noticias. ¡Qué bien hicieron los griegos en su momento eligiendo los cargos de la poleis por sorteo, obligando a todos los ciudadanos preparados para ejercer cargos públicos! Para comprometerse con los ciudadanos. Claro que a más de uno le daría un infarto.
Para mi, quien se mete a política ahora es un valiente y no un chupafrascos. Alguien que sabe que le van a llover por todos los lados. Pero si yo lo hice porque tengo la esperanza de que, en la medida de mis posibilidades voy a cambiar las cosas, ¿Por qué no pensar que la gran mayoría los demás sienten lo mismo que yo? ¿Acaso todo lo que importa son los 110, la imagen de la Leire Pajín o la ley antitabaco? o, como he leído a una buena amiga en facebook, el problema de las pensiones, la dualidad del mercado laboral, la escasa diversificación de nuestra economía, la debilidad demostrada en algunos casos de nuestro Estado del Bienestar, la necesidad de mejorar la educación y la cultura de los niños y jóvenes …¿no son estos problemas más decisivos, profundos e importantes a largo plazo?
Por favor, soy joven, no me robéis la esperanza…

Argentina hace el trabajo por nosotros…

Asociaciones de víctimas tienen que presentar en Argentina una demanda para que se investiguen los crímenes del franquismo porque en España, si haces tal cosa, intentan acabar contigo. Hoy es un día triste para la justicia española, que ha intentado por todos los medios acallar a la población.
Dice el Poder Judicial, en un comunicado, que las manifestaciones de apoyo a Garzón por parte de los ciudadanos son un “ataque a la independencia del poder judicial”. ¿Pero qué dice esta gente? Perdónenme, pero yo protestaré por lo que me apetezca y cuando y donde me apetezca siempre y cuando cumpla estrictamente con la ley. Vayan ustedes a la UCM a decirles que se callen, vayan ustedes a aplastar a la libertad de la Universidad. Es más, habría que pedir por favor al CGPJ que no hablara de independencia, cuando sus nombramientos están sometidos al poder político y cuando son ellos los primeros que pierden su independencia dejándose llevar por pasiones y odios hacia sus propios compañeros de trabajo.
Si señor, los vocales del CGPJ son nombrados por el Rey a propuesta de las Cortes Generales por mayoría de 3/5 y de ellos ocho entre abogados y juristas con más de 15 años de ejercicio profesional y los otros doce entre jueces y magistrados en activo. Las Cortes Generales, esas de las que sale investido el Presidente del Gobierno, nombra también al CGPJ y al Tribunal Constitucional. ¿Cuál es la independencia de los jueces?
En fin, que ante tanto bochorno, hay quien tiene que hacerse miles de kilómetros de justicia para poder decir que puede vivir con justicia y en paz.

Ayer fue 11-M

Ayer fue 11 de Marzo, ayer hizo 6 años del atentado más triste y sanguinario de nuestra historia. Y ayer, una vez más, asistimos a un triste espectáculo: el espectáculo de la división de las víctimas y de los políticos.
Hay quien le echará la culpa a unos u otros, pero el caso es que esta división no es inocente, no es casual y para explicarla hay que buscar en el pasado, demasiado reciente y doloroso aunque el dolor es distinto en función del actor y sus expectativas. En el caso de las víctimas está claro:
– Por un lado, Pilar Manjón, de la asociación mayoritaria de las víctimas del 11 de Marzo es la encarnación de una “mujer coraje” de aquellas fechas. A nadie se le olvida su llanto en la Comisión de Investigación o muchas de sus declaraciones pidiendo unidad y el fin de la división y el enfrentamiento de las víctimas. Por otro lado tenemos a la AVT quien sigue dedicando este día a criticar la política antiterrorista del Gobierno socialista. Y yo me pregunto ¿Qué ha sido de aquel hombre llamado Francisco José Alcaraz? Acordaros. Era aquel hombre al que le hicieron la cama desde la derecha extrema y el PP para reivindicar continuas verdades metidas en su cabeza y de quienes no todavía no aceptaban el resultado electoral. El caso Faisán es ahora su punta de lanza contra el Gobierno. Pero tranquilos, que si no existiera este tema la culpa de que le pongan las ensaimadas frías en el desayuno también serían culpa de Zapatero.
– Por otro lado los medios de comunicación. Entre ellos el Diario el Mundo, la Cadena Cope, El Gato al Agua y La Gaceta (grupo intereconomía), aquellos que amparados en la libertad de expresión e información analizan la realidad de manera sectarias, personalista e irrespetuosa con una profesión que no aman, que es el periodismo. A este respecto os remito al Blog de Raúl Díaz Marín. Yo solo añadiré que, a mi juicio, el periodismo informa e invita a la reflexión configurando una Opinión Pública. Esta Opinión puede estar mediatizada y mercantilizada lo cual rebaja en gran medida su calidad democrática, pero lo que no puede ser es que parte de esa Opinión invite no a la reflexión sino a la represión.
– Por último partidos políticos. Una foto en el Congreso, un acto del ayuntamiento y otro de los sindicatos. Cada cual que vaya al que más le apetezca, esto es un Bufet Libre.
¿Quién sigue teniendo interés en sembrar dudas y discordias sobre la autoría del 11-M, sobre los explosivos, sobre la política antiterrorista, sobre los nombramientos de Rubalcaba y las victorias de Zapatero? Yo os doy una aproximación para que debatamos agusto: O bien miembros de la extrema derecha sus medios de comunicación que no aceptan la democracia; o bien los estrategas de comunicación del PP para tener una bala en la recámara por si la economía repunta.

Gobierno Abierto- Irekia: Otra demo-cracia es posible

Ayer saltaba la noticia de la apertura de una pagina web por parte del Gobierno Vasco llamada “Gobierno Abierto- Irekia”. Una buena noticia para la democracia, una buena noticia que no entiende de divisiones entre derechas o izquierdas; nacionalistas o no no nacionalistas; y debo expresar mi enhorabuena para el Gobierno de Patxi López. De lo que se trata es de acercarnos a ese poder del demos del que nos alejamos cuando los pensadores contemporaneaos se inventaron la democracia burguesa, liberal y representativa.
Este espacio es una ejemplo de esperanza que debe extenderse esencialmente a la democracia local, pues es un instrumento eficaz para promocionar los valores del pluralismo político, de la transparencia gubernamental y la participación política activa y continua de los ciudadanos; tan sanos y necesarios en cualquier democracia que quiera recibir este nombre. Es una nueva herramienta para fomentar la preocupación por la cosa pública, que tan abandonada se encuentra. Permitirá también conocernos a nosotros mismos, a las diferentes asociaciones, a bloggeros, a empresas y a ciudadanos anónimos que tienen mucho que aportar, y que ahora podrán canalizar sus demandas en un espacio abierto a quien quiera entrar y en el que ya estaban acostumbrados a expresarse porque en los canales de comunicación política tradicionales encontraban más bien barreras infranqueables. Y esencialmente es un recurso pedagógico necesario para nuestra democracia, donde aprenderíamos a debatir, a confrontar ideas y a discrepar con educación; separando lo privado de lo público y haciendo de nosotros ciudadanos informados y preocupados por lo que es nuestro: el gobierno.
En estudios recientes hechos sobre este tema – y os recomiendo el libro de “La Galaxia Internet” de Manuel CASTELLS- existen ejemplos de puesta en marcha de proyectos de participación ciudadana. Concretamente, habla CASTELLS, del ejemplo de la “Ciudad Digital de Ámsterdam”. Esperemos que no adolezca de los mismos fallos: utilización comercial, instrumentalización única de la acción de gobierno, y persistencia de la separación entre políticos y ciudadanos por abarcar una “comunidad” excesivamente amplia.
Por eso me he referido antes a que es esencialmente un instrumento válido para la democracia local, pues rompe los canales de comunicación y representación tradicionales de los ciudadanos monopolizados por partidos excesivamente institucionalizados, y donde mejor pueden solucionarse esos problemas que adolecen a los políticos, incapaces de entender la distancia de años luz que les separan de ciudadanos con los que se cruzan a diario.

Desmiento

Durante el último año y medio largo hemos vivido una situación de gran confusión cuyo nexo fundamental es, sin duda alguna, la crisis económica. Sobre ella, sobre sus causas y consecuencias se habla y especula todos los días en la prensa y en la boca de muchas personas en este país hay un culpable, un chivo expiatorio: Jose Luís Rodríguez Zapatero.
Echarle la culpa de todo al presidente ha sido un continuo recurso para quienes no quieren ver la realidad. Puede que el presidente peque de excesivo optimismo, de cierta ingenuidad o de demasiada improvisación. Es algo que yo también le achaco, porque a pesar de que yo no soy de los más pesimistas he percibido que el Gobierno no ha sido el actor relevante, el impulsor necesario, la guía indispensable sin la cual nadie puede afrontar soluciones integrales ante la crisis económica. Yo también he percibido esto, como muchos ciudadanos. Pero la causa de la crisis no es la política económica de Zapatero sino algo mucho más general, mucho más abstracto pero no por ello menos relevante. Lo que existe a día de hoy es una crisis económica, política, social y moral creada por la extensión en las últimas dos décadas de lo que se ha llamado capitalismo salvaje, pensado e impulsado desde una ideología predominante: el neoliberalismo.
Para quien no lo sepa, la ideología neoliberal se hace un hueco importante como consecuencia de las crisis de los años 70. En lo político, el neoliberalismo defiende el recorte o la supresión de los programas sociales que se habían venido introduciendo durante la edad de oro del capitalismo, entre 1945 y 1973, todo lo cual supone reducir el Estado y menguar la sociedad del bienestar basada en tres pilares fundamentales: la redistribución de la riqueza, el pleno empleo y la lucha contra la desigualdad social mediante el mantenimiento de un Estado fuerte.
Pero es en lo económico donde más hace incapié la nueva ideología. La economía se sitúa por encima de la política y es entonces cuando los mercados financieros de desregulan y se vuelven inseguros para quienes los practican. Los mercados financieros se sitúan como un mundo a parte de la economía real, sirviendo tan solo en parte a la misma, y favoreciendo el proceso de globalización de grandes riquezas y fortunas a escala mundial que se han movido a lo largo de los ultimos 20 años con total impunidad, especulando y jugando con dinero ajeno, inventando nuevas fórmulas de negocio y beneficio. Estas nuevas finanzas, esa desregulación, esa menor intervención del Estado, ese más mercado encandiló también a los partidos socialdemócratas en Europa si bien en España el máximo impulsor de dichos cambios fue el Gobierno de Jose María Aznar cuya política económica se dejó indentificar enseguida como liberal bajo el apodo de centrista y cuyos pilares fundamentales fueron el control del gasto social (reducción) para controlar el déficit y la inflación. Esa política, que saneó en principio la economía ha tendido a reducir las capacidades de control y regulación del Estado en sectores importantes que ahora están en crisis.
Por ejemplo, liberalizó la energía. Privatizó repsol, endesa y otras marcas. Privatizó telefónica. Y se cargó todos los bancos públicos en España dejando al Estado con el “manco” Instituto de Crédito Oficial. Todo esto, y las reducciones de impuestos produjeron un estrechamiento del Estado, una reducción del mismo y de su intervención, con el incuestionable planteamiento para el ex-presidente acerca de la ineficacia e inutilidad de la intervención estatal en la economía. Pues buen señores, esas políticas, y otras de Gobiernos anteriores o sucesivos han provocado que a estas alturas los Estados en Europa y por supuesto España, se hayan visto incapacitados para reaccionar frente a la crisis, sin recursos públicos o competenciales con los que intervenir en el mercado, si a eso le sumamos el “no control” del Estado sobre el sistema monetario a consecuencia del ingreso en el Sistema Monetario Común.
Todo esto ha dado lugar a una crisis social. A una falta de referentes sociales sobre los cuales edificar un mundo más justo, más solidario y más comprometido. El nuevo liberalismo propició, y ha dado fruto, una mentalidad individualista que ha adormilado a la población y a la juventud dejando que el “tanto tienes, tanto vales” o el “mientras a mi no me afecte…” acallen las conciencias de los gobernados, que se pasan el día soportando decisiones y broncas políticas a menudo ineficaces.
¿Qué nos espera entonces ahora? ¿Sería más necesario ahora que nunca un socialismo nuevo, una manera nueva de entender la democracia, de sentirla y de ejercitarla? Estoy seguro de que sí, y de que los jóvenes tenemos mucho que decir, por lo sometidos que estamos al imperio del dinero y del egoismo. Asociémonos, seamos pues, todos un grupo, quejémonos y desmintamos los falsos testimonios de quienes, por quedarse tranquilos y en paz, buscan lapidar ideológica y personalmente a un Presidente del Gobierno que tan solo ha sido un residual eslabón en la carrera que nos llevó hasta donde estamos. No puede ser que la juventud esté exenta de ambición, de ganas de cambiar las cosas, de referentes políticos o sociales hacia donde caminar. Uno de los grandes errores que hemos cometido hasta ahora fue pensar que lo teníamos todo. Miremos alrededor, y veámos que, aunque no estamos tan mal, estamos lejos de ser lo que un buen socialdemócrata desea para su país.

Como todos los Miercoles…

Como todos los Miércoles me gustaría comentar la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, ya que solo se puede ver en directo por internet y no por la televisión pública como sería de rigor en un país democrático en la que las decisiones de sus políticos son teóricamente públicas. Quiero hacer valer este blog para comunicar lo que ha pasado en el Congreso tanto en el careo de Zapatero y Rajoy como en el de María Teresa Fernández De la Vega y Sáenz de Santamaría.
Empecemos por el principio. Rajoy discute con Zapatero por la subida de los impuestos y le acusa de ahogar a los ciudadanos y mentirles 5 días después de unas elecciones en las que según Rajoy, Zapatero había anunciado la recuperación. Rajoy le dice que ha subido los impuestos y Zapatero le contesta que la presión fiscal es más baja porque ha modificado IRPF, Sociedades y Patrimonio lo cual deja una presión fiscal dos puntos por debajo (32%) de la que se encontró a su entrada en el Gobierno. Rajoy le reprocha anunciando que si le ha bajado la presión fiscal a Zapatero -como si fuera una fiebre- es a causa de su política económica -mala, que lo dice Fernández Ordoñez, o sea Cristo reencarnado- y de la parálisis de la actividad. Ambos tienen razón, para qué comentarlo.
Lo interesante de estos debates viene siempre de nuestras números 2. Y en este caso, de nuevo victoria para De la Vega. O sea, que llevamos muchos meses criticando al Gobierno porque sus previsiones se quedaban cortas y cuando se actualizan, en función de los datos disponibles e incluso algunas son más pesimistas que las más pesimistas del más agorero de los economistas agoreros, resulta que ahora son un engaño porque hace cuatro días hablábamos de brotes verdes y de la virgen María económica. Resulta, que en 2007 aun quienes acertaron a predecir la crisis (1 de cada 100 previsiones acertadas por cierto) se equivocaron en sus previsiones pero la actualización de las mismas para ellos vale y para los demás no. Si las hace el PP, que en su programa electoral llevaba 200.000 trabajos prometidos más que el Gobierno, el PP no se equivoca, solo actualiza. Si lo hace el Gobierno, es el demonio, cuanto menos. Son previsiones, si todos sabemos que de las millones que salen a diario se cumplirá una.
No sé, tengo serias dudas de que, por mal que lo pueda estar haciendo el Gobierno, la oposición que padecemos se merezca alguna recompensa pues, como bien ha dejado claro mi supervice, se preocupan únicamente de las elecciones y la ambición de poder.