Nos piden que lo hagamos

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Aquellos que militamos en partidos políticos perdemos demasiado tiempo en elaborar argumentos que salven nuestros posicionamientos o nuestras decisiones. Y no digamos el precioso tiempo que perdemos en atacar al rival solamente por sacar tajada. No aprovechamos el tiempo suficiente en dar respuesta a los problemas de la gente.

Nos piden justamente lo contrario. Hagamos más y digamos menos. Seamos ejemplo. Las palabras se las lleva el viento y los actos pueden desmentir, de un plumazo, aquellas tesis que con tanta laboriosidad hemos tejido para defendernos de los ataques que recibimos.

El caso más palmario se ha producido esta semana a cuenta de las “tarjetas fantasma” de Caja Madrid y Bankia. Por si alguien todavía no se ha enterado, el asunto es que los miembros del Consejo de Administración de Caja Madrid, y después de Bankia, consumieron 15 millones de euros en gastos de representación, gracias a unas tarjetas de crédito ilimitado. Los consejeros eran nombrados por las autoridades políticas y agentes sociales. Es decir: partidos, sindicatos y patronal. El asunto es grave y por si solo debería conllevar responsabilidades políticas. Ojalá quedara ahí. Además, solo en el último mes, antes del rescate de Bankia -22.000 millones de €-, se gastaron 4 millones de euros. Claro, para lo que les quedaba en el convento… Pero es que resulta que esos gastos no eran reconocidos como parte de las retribución del consejero de turno, sino que eran achacados a un “error informático”, presuntamente de forma deliberada. Solo escribirlo da asco.

¿Cómo van a confiar los ciudadanos en la política? ¿Cómo es posible pedir el voto para transformar, honestamente, la realidad de crisis que nos acucia? ¿Acaso acataríamos de buena gana decisiones de recorte de derechos laborales producidas en un hipotetico diálogo entre patronal y sindicatos? ¿O mediante un pacto de Estado entre las fuerzas políticas? Cualquiera se sonrojaría al pensar que a ellos les afectaría igual esa hipotética reforma.

Ahora se destapan los que en verdad han vivido por encima de nuestras posibilidades. Y los ciudadanos, que son los paganos de toda esta situación, que con sus impuestos rescataron Bankia, mientras perdían sus viviendas, mientras eran estafados con preferentes… nos piden que lo hagamos. Que hagamos lo justo.

Estos días saltaba también la noticia de que Rubalcaba devolvió su tarjeta de crédito de gastos de representación del PSOE sin estrenar. Y yo me he sentido orgulloso de ello. Pues bien: preservemos aquello que nos genera orgullo. No podemos mantener en el mismo barco a quienes nos sacan una sonrisa y a quienes nos provocan arcadas. Nos piden que hagamos lo justo. Nos piden que lo hagamos. Nos piden, a fin de cuentas, no solo que digamos que los vamos a expulsar. Eso está muy bien. Pero es que, sabiendo o sin saber, han sido cómplices de una corruptela.

Por favor, nos piden que los expulsemos del partido. Desde ayer. Hagámoslo.