Veletas

Soy asiduo lector de un  blog absolutamente neoliberal. ¡Oiga! Rogaría que no se me crucificase tan pronto. En este país de sectarismo político los politólogos, aunque afiliados a Juventudes Socialistas, estamos para leer hasta las propiedades del Cola-Cao. Y es que me sorprende como ahora los mismos que decían que lo que necesitaba España era reducir drásticamente su déficit se apunten ahora a las teorías del crecimiento como solución. Más vale tarde que nunca, pero que se den prisa.
Hoy, que la prima de riesgo ha bajado a 515 puntos (¡UNA NOTICIA SIN DUDA EXCELENTE!) quizá tengamos algunas horas para replantearnos seriamente nuestra estrategia política de cara a salir de la crisis si no queremos que los 16 defensores del pueblo que todavía no se han pronunciado lo hagan en los mismos términos que el defensor del pueblo andaluz
En fin, que resulta sorprendente que ahora Rajoy, Monti y los economistas que escriben en blogs conservadores se encuentren mejor acompañados de las ideas del “diablo” Hollande que de la propia Merkel, que no es que sea una veleta, es peor: no se conforma con darse cabezazos contra la pared sino que probablemente no parará hasta  partirla con la frente y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, acabar derribando un edificio institucional, el Europeo, que no se construyó en unas horas y que tan bueno ha sido para países como el nuestro. 
Veamos, esta claro desde hace unos años por qué España tiene un problema: sufrimos una  nueva recesión porque las empresas y familias no pueden pagar su enorme endeudamiento por el fuerte desempleo y la exposición a una burbuja inmobiliaria, y que dicho sector financiero no puede subsanar por ser acreedor de esas empresas y familias que no pagan sus créditos y porque deben dinero a los prestamistas externos (fundamentalmente del BCE), de los que dependen enormente. A su vez, en las últimas semanas, la exposición del sector financiero a la recesión y la burbuja ha provocado una episodio de crisis financiera sin precedentes en España que ha resultado mortal para la cuarta entidad más fuerte del país: Bankia, arrastrando a todo el sector financiero hacia un campo minado de dudas, desconfianza e impotencia que hemos intentado solucionar con un rescate del cual no conocemos condiciones salvo que todo aquello que el Gobierno dijo que no ocurriría ha pasado: 
– El rescate es una excelente noticia para España y restaurará la confianza….en el bono alemán, porque el español roza los 600 puntos de diferencia.
– No habrá contrapartidas macroeconómicas…. pero os subo el IVA como tarde en 2013 y voy acojonando a los funcionarios públicos.
– No elevará el déficit………no más de 4.000 millones de euros.
– No elevará la deuda pública………. salvo hasta el 90% del PIB
Hoy mismo el Presidente del Gobierno ha dicho que nadie le ha presionado para que pida el rescate cuanto antes. Pues menos mal.
Seamos serios, que yo prefiero a un veleta que a un intransigente. Digamos claramente lo que España necesita a nivel Europeo: 
– Bajada de tipos de interés.
– Compra de deuda Española por parte del BCE.
– Eurobonos. 
– Unión Fiscal y Bancaria.
Y hagamos los deberes dentro: 
– Dejar de mentir (-nos a nosotros mismos) y clarificar qué vamos a hacer con el rescate a la banca.
– Identificar los factores productivos infrautilizados y poner los recursos públicos necesarios para ponerlos a funcionar. (cerca de 6.000.000 millones de personas lo están esperando). En otras palabras, generar actividad para generar ingresos.
– Mantener el gasto en educación.
– Elevar el gasto en I+D+i.
– Reformas Institucionales referentes a las retribuciones de los cargos politicos (Alcaldes, consejeros, asesores…) para hacerlos homogeneos. 
– Eliminación de las diputaciones provinciales. 
– Homogeneización de competencias y sistemas de diálogo y cooperación autonómicos (a falta de un Senado en condiciones) para reducir el déficit.
– Luchar contra el fraude fiscal. 
– Acabar con la corrupción.
– Reducción de gastos en ministerios como Defensa o en apartados como publicidad.
 …… seguro que a vosotros se os ocurren otras tantas cosas que quedan por hacer.
Y si el Gobierno considera que por si mismo no puede hacer los deberes que llame a la oposición,  que ya le ha tenido la mano, y eso da una imagen espléndida hacia el exterior. Al fin y al cabo Rajoy se ha apuntado de facto a las medidas de la  estrategia del crecimiento que ya propugnaba Rubalcaba el verano pasado. Yo prefiero a un veleta que a un intransigente.

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PD: Aunque no vamos por el buen camino

RESCATE: Lo que nos faltaba

“No habrá un  rescate a la banca”, dijo el presidente del Gobierno el pasado 28 de mayo. Y es verdad, para el Gobierno de Mariano Rajoy hay una “línea de crédito de 100.000 millones”, una “ayuda a los bancos”, una “crédito en condiciones muy favorables”…. cuyas consecuencias “no tendrán nada que ver con condiciones de política económica a España”. Solo ha hecho falta que llegue el lunes para que nos comuniquen que habrá Troika, que efectivamente el rescate elevará el déficit (entre 2.400 y 4.000 millones) y la deuda pública (Hasta el 90%/PIB) y que nos olvidemos de la Prima de Riesgo por debajo de 500 puntos. Vamos que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea harán un seguimiento y una evaluación muy ajustada de lo que el Gobierno haga con los 100.000 euros y cumpla o no cumpla le pedirá que suba los impuestos y recorte los gastos. Porque efectivamente, como decían desde algunos países europeos el mismo sábado: “la ayuda no es para los bancos, es para España” –y su Estado-. En definitiva, la ayuda es para tomársela en serio porque la situación iba de muy mal en peor.
Pero bueno, dejemos de lado por un momento la crítica al Gobierno de España e intentemos reflexionar sobre el instrumento que Europa acaba de facilitarnos. La posibilidad de que España, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) disponga de 100.000 millones de euros (cerca del 10 % de su PIB) a un tipo de interés alrededor del 4% según las estimaciones de los diarios económicos nacionales es una buena noticia para España,  que no cuenta con dinero suficiente para hacerlo por si misma, si tenemos en cuenta que hace pocas semanas aparecía que el Tesoro contaba en caja con menos de 50.000 millones de euros. Eso significa que hubiera tenido que emitir deuda para costear el resto del rescate bancario pagando cerca de un 6.3% de interés, y que además la caja del Tesoro quedaría vacía. Conclusión: la recapitalización del sistema financiero con intereses más bajos que los obtenidos en el mercado de deuda es una buena noticia porque debería permitir a los bancos y cajas empezar a dar crédito a familias y empresas, desatascando la actividad económica.
Pero ni tan siquiera sobre esto hay certidumbre dado el resultado de otros rescates bancarios. Como tampoco la hay sobre el futuro del Euro. Se supone que el ejemplo español ha activado las neuronas de los mandamases europeos y a corto y medio plazo podríamos ver edificadas instituciones y herramientas que den forma a una Unión Monetaria pero también fiscal y bancaria. Ojalá control del déficit y de la inflación se combinen con crecimientoy eurobonos.
En cualquier caso el aviso está dado, no podemos cometer errores porque los pagaremos cada vez más caros y tendremos menos margen político para enmendarlos. Finalmente sí habrá intervención exterior en España, en forma de vigilancia, y aunque los vigilantes no tomen las decisiones, sabemos por experiencia que a sus comentarios se les atribuye una atención que nos provocan heridas que se abren con el tiempo cada vez más.
No podemos perdernos en el debate sobre las responsabilidades durante meses, pero no podemos ejecutar con seriedad el rescate bancario sino cerramos el debate de las responsabilidades. Lo está pidiendo la gente, y la democracia se basa en la sociedad. Si hemos llegado hasta aquí es porque lo hemos hecho mal. Si somos el centro de atención no es porque España jugara ayer contra Italia, es porque nos han concedido una paga para rescatar la banca y un Presidente del Gobierno y sus ministros no pueden jugar al escondite con España. El sábado y domingo hicimos el ridículo como país por el Presidente del Gobierno. Por su impasividad, por su forma de adjetivar como “éxito” lo que es un fracaso TODOS y del Gobierno. Oye, qué la gente votaba al PP porque el PP les dijo que un cambio político bastaba para arreglarlo todo. Luego vino la herencia, el retraso de los presupuestos, las peleas en europa, el ridículo de las cajas de ahorros del PP=Bankia… ¿Acaso nos sobra el tiempo?
A quien no le sobra tiempo es a la gente. A los funcionarios les bajaron y congelaron el sueldo, a los pensionistas les cobran recetas y les suben el IRPF, ya nos han subido el IVA, los universitarios pagarán 533 euros más por sus matrículas, hay 5.6 millones de desempleados –y subiendo-, los empresarios despiden sobre todo porque no pueden generar inversión y actividad –a estas alturas a nadie le cabe en la cabeza que un empresario quiera perder dinero cada mes-…en fin, es que si hubiera más condiciones de política económica dura acabaremos traspasando el umbral del dolor social. Si no se hace ahora de la necesidad virtud, sino se adopta una estrategia de política económica consensuada, coherente y fuerte en Europa, el rescate es sencillamente lo que nos faltaba para confirmar el fin de España como país de primer orden social y económico. Aunque ya sabemos que es más divertido hacer la ola.

PD: Dejo para que leáis lo que hubiera sido un buen comienzo en el discurso de ayer del Presidente del Gobierno.

http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/06/11/discurso-de-rajoy-version-descartada/

PD2: Lectura Obligada:

Blog de César Luena. “ANTE EL RESCATE” 11/6/12
http://blogs.larioja.com/luena/2012/06/10/ante-el-rescate/

RTVE "a la Carta" del Gobierno

Televisión Española se ha convertido en un campo de batalla innecesario en el escenario político español. La Constitución Española garantiza a través del artículo 20 que la radio y la televisión públicas han de estar guiadas por el pluralismo, la veracidad y la accesibilidad de tal forma que se consiga crear una opinión pública formada. Digamos que la Constitución protege los derechos de información, expresión y acceso a la información necesarios para garantizar el mejor desarrollo de la vida democrática.
De este argumento general se deriva la definición de RTVE como un servicio público, que se debe al interés general de los ciudadanos. Dentro de estos intereses está por un lado la gestión eficiente de los recursos por aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir la corporación y, paralelamente, por otro lado, la garantía de que dentro de los contenidos de RTVE han de verse insertados valores democráticos y libertades básicas como la de expresión, pero también intereses como la promoción e internacionalización de la cultura (de todas las culturas), la educación, el medio ambiente, los derechos del menor, etc. RTVE tiene que ser gestionada de forma eficaz pero sin dejar de cumplir su deber en una sociedad democrática como la española. Eso significa que lo de menos es la audiencia.
Todos estaban de acuerdo en lo fundamental cuando se acordó la carta magna y desde entonces nadie estuvo de acuerdo en el funcionamiento de RTVE: y todo por el dichoso poder. A todos los ejecutivos se les acusó de utilizar de forma partidista RTVE. Ya sabéis, la información es poder, y la cadena pública ha sido siempre, y de largo, líder de audiencia en los programas informativos. Todos se quejaban del PSOE con Felipe González, luego todos del PP con José María Aznar y luego el PP (los demás no) contra Zapatero. Victimismo y certeza a partes iguales, aunque está visto que Rajoy quiere retomar la unanimidad de la mala crítica.
En 2006 se aprobó una Ley que establecía un nuevo modelo para RTVE. En primer lugar se absorbía la deuda de casi 7.900 millones de € que acumulaba el organismo estatal,  y se asignaba una cantidad más o menos digna de los Presupuestos Generales del Estado; se realizó un plan de modernización ampliando canales temáticos (infantiles, deportivos, culturales, etc) de cara a la implantación del TDTy dando una vuelta de tuerca a la página web con el lanzamiento de la TV a la Carta, algo en lo que RTVE fue pionera frente a las privadas y que le ha valido más de un y de dos halagos, pero que en el fondo no era sino acompasar España, otra vez, con Europa.
Se estableció un estatuto para el Consejo de Administración en el que se regulaban los requisitos personales y curriculares de los consejeros, se creó un Consejo de Información independiente para velar por la imparcialidad y la veracidad en los informativos. Y lo más importante, tanto el Consejo de Administración como su Presidente tenían que ser elegidos por los 2/3 del Congreso = 231 diputados. Esto provocó que PSOE y PP pactaran dos Presidentes de RTVE que han tenido el honor de presidir una corporación que ganó en imagen, solvencia y prestigio. La herencia recibida, ya sabéis. 
Yo me pregunto…Si el modelo funciona y era reconocido por la sociedad… ¿Por qué se cambia la forma de elegir Presidente a tan solo mayoría absoluta? ¿Es por los mercados o por inseguridad partidista? Decenas de encuestas demuestran que RTVE ha dado un salto de calidad y aceptación social, hemos pasado de “Noche de fiesta” a “Aguila roja” o de “CE CE O O” a “59 segundos” y “Tengo una pregunta para usted”. Si los dos objetivos son gestionar eficazmente RTVE y garantizar la calidad del servicio público: ¿no será mejor un Consejo de Administración y un Presidente con la legitimidad de todos los grupos parlamentarios? Nos colocan a un desconocido con el único apoyo del PP.
Pero los datos están ahí. Cuando lo de menos fue la audiencia, la audiencia no ha dudado en elegir a RTVE.

LA HORA DE LA VERDAD

España es un país democrático, que en su constitución establece los derechos y libertades de los que gozan sus ciudadanos, que han de verse acompañados de los valores dogmáticos de convivencia entre españoles garantizados por la ley y la justicia. En España reconocemos por la Constitución la economía de mercado como una herramienta de progreso, pero siempre y cuando se respeten unos límites establecidos en el Capítulo III del Título I de la Constitución sobre la política social y económica y desarrollada en leyes.
A grandes rasgos, éste es el modelo de país que los españoles decidieron apoyar en 1978, un camino por el que transitar de una dictadura a una democracia y para algunos, con modificaciones urgentes, sigue siendo un camino loable y una herencia reconocible.
Durante los años de democracia España ha dado lugar a hitos importantísimos en su historia contemporánea: ha construido un sistema educativo universal y obligatorio, una sanidad universal y gratuita, un sistema público de pensiones. Además, alrededor de todos estos sistemas toda una serie de prestaciones que permiten a los ciudadanos acceder a unos mínimos recursos en los que apoyarse para lograr las mismas oportunidades que aquellos que tuvieron la suerte de nacer en familias más adineradas (Ayudas, subvenciones, becas, ayudas a la dependencia, etc). Y todo ello dentro de una inserción en Europa que nos ha hecho más libres, más ricos y más fuertes. La otra cara de la moneda es que para sostenerlo tenemos que pagar impuestos: lo bueno es que ahora, a diferencia de los años 50, tenemos un sistema fiscal más progresivo que hace pagar más a quien más renta tiene, a quien obtiene beneficios, a quien más capacidad de compra ejercita…etc.
Se han cometido errores, pero ahora no estamos para fustigarnos. Ahora tenemos todo que defender y a la vez mucho que ganar y que perder. Toca explicarnos a los españoles que nos equivocamos cuando accedimos a pensar que podíamos sostener el modelo pagando una menor proporción de nuestras ganancias. Toca explicarnos que en tiempos de bonanza no éramos más ricos porque nos comprábamos casas, coches y vacaciones con las que hasta hace 15 años ni soñábamos, sino más pobres  porque lo hacíamos endeudados y que es precisamente eso lo que estamos pagando ahora.
Estoy convencido de que si preguntamos a la gente si quiere una sanidad universal y gratuita dirá que sí;  si quiere un sistema educativo universal, gratuito y obligatorio; si quiere un sistema público de pensiones…a todo ello dirá que sí. No tengo tan claro que diga que sí a pagar los impuestos necesarios para sostener esos sistemas sin estrés. Y este es un trauma cultural que nos costará tiempo superar sino renovamos el pacto para reconstruir un modelo de convivencia en el que queden claros los beneficios y los costes o, lo que en política se llama derechos y deberes.
Dejemos claro qué país queremos, el de los 545 puntos básicos de prima de riesgo, sin acuerdos, sin pactos, sin convivencia, de los balones fuera y la irresponsabilidad. O el país responsable, seguro de sí mismo, que defiende su modelo de convivencia, con rumbo fijo y consensuado, que hace de verdad sus deberes. Es urgente no caer en el desastre.
Siempre se ha dicho que existen dos Españas: “una España muerta, hueca y carcomida, y otra nueva, afanosa, aspirante y que tiende hacia la vida” (Ortega). Yo vivo en medio de las dos, con ganas de repetir la victoria de la segunda.

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Hoy hay que leer…
http://elpais.com/elpais/2012/05/31/opinion/1338475092_453958.html