Potenciar la Ciudad Bimilenaria

Calahorra “Ciudad Bimilenaria” ha pasado a ser Calahorra “Ciudad de la Verdura”. Cualquiera que se acerque a nuestra ciudad, en cualquier época del año puede saborear los manjares de nuestra tierra, pero esta entrada va más allá de laurear lo que los calagurritanos conocemos. Es un problema de concepto, un problema que acarrea sin duda consecuencias socioeconómicas para nuestra ciudad.

Por supuesto que me gusta el concepto turístico de la “Ciudad de la Verdura”, yo que soy medio vegetariano. Sin embargo en los últimos tiempos, al menos 8 años, venimos siendo testigos del abandono de nuestro patrimonio histórico, alojado principalmente en el casco antiguo. Vengo a llamar la atencion básicamente de que tanto antes como ahora Calahorra fue tierra de hortelanos y una ciudad con una historia que potenciar y explotar y que no podemos potenciar una cosa olvidándonos de la otra. Nos acordamos de nuestros tiempos pasados cada semana santa, cada Mercaforum, pero Calahorra tiene un patrimonio a explotar los 365 días del año. 366 si es bisiesto. No hay tiempo que perder.

Regresar al concepto de “Calahorra Ciudad Bimilenaria” abandonando ahora la verdura sería tan absurdo como la escasa atención dedicada actualmente al concepto de la antigüedad y de la historia común. Lo que quiero decir es que el tema culinario está cubierto pero necesitamos perder legislatura y media en rehabilitar y potenciar turísticamente nuestro patrimonio histórico, y no precísamente como se ha hecho. Y para ello, valga el lamentable estado del yacimiento de La Clínica y de los restos de nuestra Muralla. Esto viene a colación en la semana en la que se celebran en Calahorra las II Jornadas Gastronómicas de “La Cazuelilla”. Jornadas que pueden estar bien pero que no reestructuran el atractivo turístico de nuestra ciudad, que miran al corto plazo, que pasa por rehabilitar su pasado, empezando por los monumentos históricos más notables, pasando por las calles principales más “señoriales” (fijaros en los edificios de la calle mártires y grande y en sus ventalanes) y terminando por el casco antiguo en su totalidad.

¿Cuanto prestigio ganaríamos?

¿Cuanto ingreso generaríamos?

¿Cuantos puestos de trabajo crearíamos?

¿Cuanto más podría beneficiarse el sector hostelero a parte de las 4 jornadas gastronómicas del año?

¿Para cuando una visión a largo plazo sobre el potencial turístico de Calahorra?

No perdamos más tiempo, o al menos, que no nos lo hagan perder quienes gobiernan.

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Talante señores, talante

Resultaría intolerable que el ejercicio de la libertad de expresión comenzara a viciarse de tal forma que perdiéramos de vista que su ejercicio se cruza con otros reconocidos dentro de la propia Constitución española, además de con otros elementos de carácter educativo y moral que no necesitan ser escritos ni en la carta magna ni en cualquier otra norma.

Lo de anteayer del alcalde de Valladolid es intolerable. El comentario no es tanto machista como maleducado e inhumano. Rebaja a un político a su cuerpo. Si tu como político tienes que relacionarte con otro político para solucionar un determinado problema, en ningún caso un comentario puede dirigirse a ningún atributo físico de tu interlocutor. Nadie entendería que yo, por ejemplo, me refiriese a un rival político aludiendo a una nariz prominente o un culo como un pandero. Lo que si entendería es que yo dijese que no estoy de acuerdo con un nombramiento o con una actuación política. El Alcalde de Valladolid debería dimitir o Leire Pajín acudir al Tribunal Constitucional porque el derecho a la libertad de expresión está limitado por el respeto al derecho al honor, intimidad, la propia imagen.

Tenemos ejemplos recientes de quienes confunden el derecho a la libertad de expresión con la mala educación. Los pitidos a Zapatero en el desfile del 12-O fueron libres, hubo libertad de expresión y que yo sepa nadie ha ido a la cárcel o se le ha aplicado pena o multa algunas. Sin embargo, los que pitaron no respetaron los actos solemnes del día y eso, además de ser maleducado, implica una incoherencia en el patriotismo supuesto de quienes protestaban.

Anteayer también se produjo otro hecho preocupante que tiene que ver con la libertad de expresión. Rosa Díez acude a dar una charla-conferencia en la Facultad de Políticas y aparecen los de siempre a insultar, abuchear y gritar las consignas de siempre, que en 5 años en la facultad no variaron significativamente. Rosa Díez pudo hablar y replicar pero el insulto, la intimidación y la falta de respeto debería estar fuera de la batalla dialéctica, por más que la señora se presentara en la facultad sabiendo que su presencia no era del agrado del estudiando y del nuevo equipo decanal como ella misma sabe después de lo que le pasó en la campaña electoral del 2008. Hay a quien le gusta provocar altercados para mantener viva su presencia mediática.

Y hoy nos levantamos con una noticia interesante. “Wikileaks” revela informes en el que se elevan las muertes en la Guerra de Iraq a 109.000, de los cuales más de un 60% fueron civiles.

Por eso hoy deberíamos reivindicar la promesa del nuevo “talante” político por el que entonces se conoció a nuestro presidente del Gobierno. Hicimos bien en retirarnos de Iraq y hacemos bien contestando con educación y con ejemplo a los desaires de los que confunden el derecho a expresarse libremente con la falta de respeto y la mala educación.