Al Rey no se le excomulga…

No señor, porque el Rey es un hombre privilegiado de esta nuestra España y debe asistir a actos oficiales en Iglesias, etc. Fíjense ustedes si el Rey fuera a la comunión de Leonor y no pudiera comulgar. Menudo ejemplo para su nieta.
Ayer se aprobó la famosa Ley del Aborto, menos conocida como Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo. La Conferencia Episcopal Española dijo en su día que todos los diputados y senadores que votaran a favor de esa Ley quedarían automáticamente excomulgados. Hoy han aclarado que el Rey no. Porque el Rey está obligado a sancionar la ley aprobada por las Cortes, que representan la voluntad general. Si las Cortes representan la voluntad general:
– ¿A qué ciudadanos representa la iglesia de manera legal?
– ¿Puede la Iglesia controlar todas las mentes de los creyentes? Quiero decir ¿Significa que la excomunión no te permite creer en Dios?
– ¿Y que pasara si el Rey estuviera a favor de la ley, puede entrar la Conferencia Episcopal en su mente para saberlo?
– ¿Que relación existe pues, entre conciencia religiosa y voto?
A mi no me gusta el aborto. Creo que nadie es tan tonto como para ver en el aborto un instrumento anticonceptivo. Es mas, habrá cosas de la ley en las que puedo estar más o menos de acuerdo. En lo que no estoy de acuerdo es en criminalizar a las mujeres que deciden abortar. Estoy de acuerdo en que puedan hacerlo con toda la vigilancia médica y emocional posible y con libertad. Estoy de acuerdo en que se reciba clases de salud sexual en los colegios e institutos. Pero en lo que no puedo estar de acuerdo es en que la Conferencia Episcopal tenga capacidad para excomulgar a nadie en el siglo XXI así como señalar herejes, y mucho menos a un diputado. Un diputado que es en sí representante de toda la nación española, de la soberanía nacional. Son las Cortes las que hacen y deshacen las leyes. ¿A quién representa la Conferencia Episcopal?
PD: Me acabo de enterar de que existe una plataforma llamada “MajestadNOfirme.com”. ¿Si el Rey no sanciona una ley emanada de las Cortes, representantes de la voluntad general democrática…no estaría dando un golpe de Estado?
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Las tres alternativas de Mariano Rajoy

Las tres alternativas de Mariano Rajoy

Me ha sorprendido, de lo poco que he podido escuchar del discurso de Mariano Rajoy en el debate de hoy sobre economía, que haya vuelto a desaprovechar la oportunidad de acercarse al Gobierno y negociar con él. Sigue, por consiguiente, tratando de arrinconarlo, de mostrar su soledad y su dificultad para lograr acuerdos en el Parlamento. Pero el chollo comienza a acabarse. Hoy ha sido, sin duda, la comparecencia en la que el Presidente se ha mostrado más receptivo, más cercano, más sincero y más afable con Mariano Rajoy, respondiendo a los ataques del conservador con la firme voluntad de mantener la oferta del pacto.

“Espero Sr. Rajoy que su grupo participe”. Mariano Rajoy contesta “sería un irresponsable si fuera corresponsable de su política económica”. Replica Zapatero: “mi posición sería de reconocimiento, no de compartir la responsabilidad, pues la responsabilidad es solo del gobierno”.

Mariano Rajoy lo tiene todo a su favor. Un momento en el que la opinión pública reclama pacto de Estado; un momento en el que, en cualquier bar, se puede escuchar un par de conversaciones al día en el que dos ciudadanos se lamentan por que los partidos mayoritarios no alcanzan un pacto de Estado; reformas de calado encima de la mesa (laboral, pensiones, ciencia, economía sostenible…) donde se reclama su participación desde todos los grupos y desde el Gobierno… pero Mariano Rajoy “no tiene los votos” que quiere y por eso rechaza hacer lo que cualquier español con sentido común haría, que es sentarse a negociar, pactar, aliviando la desconfianza y la desazón con la que casi todos vemos a casi toda la clase política en general.

Es verdad que algunos podemos haber sido críticos con el Gobierno en alguna ocasión, todos tenemos la facultad de pensar y nadie nos la puede recortar, va contranatura (“Pienso, luego existo”, decía Descartes). Pero hay un dicho que reza: “Quien tiene boca, se equivoca”, y es que el refranero popular tiene muchos recursos. Yo estoy dispuesto a aceptar las equivocaciones del Gobierno. Lo que no estoy dispuesto es a que pseudo salvadores de la patria vengan a presentarse como alternativa, sin ofrecer su voluntad de acuerdo en una sola medida importante, presentando meros parches que parecen panaceas y que ni si quiera tratan, al menos, de negociarla con el Gobierno. Me hace gracia aquellos que me dicen que Zapatero va a hundir al país. Zapatero se equivoca, pero aquí, en este país en el que parece que todos podemos ser Presidentes del Gobierno, los únicos que han puesto medidas (mejores o peores) para afrontar la crisis hemos sido los socialistas. ( Plan E, Fondo de Inversión Local, Líneas del ICO, garantía de depósitos, reforma laboral, pensiones, economía sostenible, ley de ciencia, oferta de pacto por la educación…).

Se deduce por tanto que Mariano Rajoy quiere ser Presidente del Gobierno más pronto que tarde y sino, al menos que no lo sea Zapatero. Precisamente por eso se ha sacado media docenas de medidas de la manga aprobadas en el Parlamento para poner tierra de por medio entre él y un Presidente del que sabía que venía dispuesto a pactar. “No suba los impuestooooos, recorte el gastoooo”. Pero oiga, ¿usted no sabe que tiene la capacidad de pactar esas cosas que dice? ¿Acaso no se le ha ofrecido un pacto en materia de consolidación fiscal? ¿acaso no se le ha dicho que se sume a la negociación de la ley de economía sostenible?, ¿acaso esas medidas que usted plantea no se pueden proyectar en comisión? Y como esto, otro tanto. Por eso precisamente está claro que las medidas que propone el Partido Popular por la boca de su “comandante en jefe”, no son realmente medidas altruistas con vocación de superar los problemas reales de la economía española. Son sencillamente armas arrojadizas, cuyo contenido apenas importa mientras suenen bien y parezca que proponen algo como alternativa y, sobre todo que sirvan para desgastar al Gobierno.

Mariano Rajoy desconfía de todo y de todos, fijaros sino en las alternativas que él, en su mano, tiene para que las cosas cambien:

UNO. Ganar las elecciones: No esta claro que con su valoración como líder, y tal y como están las cosas, Rajoy pudiera ganar unas elecciones a Zapatero. Las encuestas dan ventaja al PP, pero cuando se pregunta sobre los candidatos, ahí Rajoy pierde su valoración. Si se le añade su nula capacidad para ganar debates al Presidente, Rajoy no parece tenerlas todas consigo. Además, el Pacto de Estado ha dado alas al Gobierno, y bastante aire, dicho sea de paso, el suficiente como para tratar de llegar a un acuerdo en el que, además, estaría mal visto que el PP se quedara solo. Opción ésta que Mariano Rajoy no va a tocar.

DOS. Presentar una moción de censura: Dispuestos están a gobernar, pero prueba de que su alternativa no convence es que ningún grupo parlamentario estaría dispuesto a apoyarle. Todos saben que en realidad, el PP solo busca el poder para desalojar a ZP y presentarse como salvadores de la unidad de la patria. El pesimismo de Rajoy hablando de que la deuda “ha hipotecado a los hijos, y a los hijos de los hijos”, es clara muestra de su falta de sentido de Estado, y de estar más dispuesto a pintarlo todo de negro, cuando precisamente indicadores como el de deuda pública, similares a los de hace 8 años , son ahora un desastre y antes eran la maravilla del mundo. Zapatero ha aprovechado la ocasión para recordarle que para presentar una moción de censura hace falta algo que Federico Trillo se sabe de memoria: Huevos. Además de otras cosas: seguridad en uno mismo, convicción y un camino a recorrer. Y de momento el único que marca el paso es Zapatero, afortunadamente

TRES. Dejar paso…Y mirad, para eso Mariano Rajoy tiene todo un ejército de sucesores aguardando con los dientes largos.

Para qué queremos políticos….

Fijo que eso es lo que se están preguntando ahora muchos españoles. Para qué narices queremos políticos si ha tenido que venir papa Juancar a hacer el trabajo por ellos. Hoy hemos sabido que el Rey ha intensificado su al parecer habitual ronda de contactos políticos en aras de conseguir un pacto de Estado para el futuro económico de nuestro país. Y fíjense, que a el no debería de importarle mucho, porque con los PGE tiene la vida asegurada…aunque he de decir que aplaudo su decisión: al fin y al cabo es el colegiado que “arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones”. (Art 56.1 CE1978)
Algunos verán con recelo esta intromisión diciendo que el Rey reina pero no Gobierna. Pero ¿y si no arbitra, que ocurre? Pues ocurre que si nuestros políticos no son capaces de ponerse de acuerdo, los ciudadanos comienzan a destilar desconfianza hacia las instituciones democráticas. Y eso siempre empieza por las personas, por nuestros políticos. El rey tiene una posición privilegiada: Reina pero no Gobierna. Es un poco como nosotros (salvo porque vive en un palacio, nunca irá a buscar trabajo al inem, no se chupa los atascos de la M-30 y la nuera le da las noticias en Zarzuela como si estuviera en el telediario de la primera cadena…), que votamos para ver quien decide por nosotros…y además, se entera de todo, porque tiene el derecho y el deber de enterarse de los asuntos del Estado (art 62. g) CE1978). Por eso percibe, como nosotros, el hartazgo de la situación de bronca provocada por quienes no quieren ni siquiera arrimar el hombro o por quienes son demasiado tímidos en recoger guantes que vienen a huevo. Pero tiene una ventaja, y es que en su móvil tiene guardado a Zapatero. Bueno, el número de teléfono, se entiende. (Yo soy de JSE pero a mi no me han dao el número todavía). Y el de Rajoy (ese no lo quiero, que se lo den a la niña) y el del resto de fuerzas políticas. Yo, si fuera Rey, teniendo los números de esos que dicen que nos van a gobernar, y viendo el panorama….hago lo mismo.
Porque al fin y al cabo, es una de sus funciones. Y bien sea por puro altruismo, o porque no se le joda el chiringuito como dirían algunos, la Monarquía forma parte de las instituciones de la democracia…….y viendo el panorama.

La que se avecina…

Otro nueva entrada dedicada a la situación política y económica del país. Se avecina un bochorno, una borrasca en forma de comparecencia del Presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados, y no precisamente por que estemos en condiciones de prever una mala explicación de las nuevas medidas económicas sino porque nadie parece dispuesto a apoyarle.
Con las borrascas, ya se sabe, hay que estar preparado, y los “servicios de emergencia” socialistas tienen que ser cautelosos pero arriesgados. Los acontecimientos de las últimas semanas en las que hemos tenido anuncios de reformas (pensiones y mercado laboral), recortes de gasto público considerables, y una campaña infame de acoso y derribo contra nuestro país, exigen unidad política y parlamentaria. Me gustaría que de esa reunión saliera un compromiso nacional contra la crisis, un esfuerzo de país con dos ambiciones: una fundamental, salir de la complicada situación en la que parece ser que estamos ante los mercados internacionales; y dos, contestar a esos mercados demostrando nuestra capacidad de salir de esta crisis, generando la confianza suficiente. Confianza que necesitan tanto o más los ciudadanos (que son los que eligen gobiernos) que los mercados especulativos.
Sin embargo, mucho me temo que un pacto contra la crisis no será posible. El PP está más pendiente de dejar que el Gobierno se desgaste y aprovechar la coyuntura para fomentar que cale el mensaje de la necesidad de elecciones anticipadas. Un pacto sin el PP es posible e incluso rentable electoralmente hablando, pues así se pondría de manifiesto su incapacidad de llegar a los pactos necesarios de cara al futuro, consensuando reformas que la mayoría de la opinión pública nacional e internacional consideran necesarias. (Matizando las pensiones). CiU ha dando un paso al frente, pero se desaprovecha esta oportunidad, puede que no haya muchas más. Por tanto, se hace más necesario que nunca que la clase política se autoconvenza en unas horas de la necesidad de un gran pacto. Y si el PP no lo permite…¿No es igual de irresponsable considerar que el Gobierno navega a la deriva y no presentar una alternativa?

La economía de la injusticia…

Lo que es la economía. Hoy, el primer banco español, el Banco Santander, ha presentado resultados positivos: un 1% más que en el año anterior, una supuesta buena noticia para nuestra economía. Hace una semana, el Gobierno presentó una propuesta para la reforma de las pensiones y la reducción del gasto público ni más ni menos que de 50.000 millones de euros. Mientras, Zapatero recordaba en Davos que ningún banco español ha caído durante esta crisis y que incluso han tenido que salir al rescate de otros sistemas financieros, que la deuda española es 20% más baja que la de la UE, que España es un país comprometido y serio y que en nada se parecía al problema Griego.
Y sin embargo….
– Mientras el SCH presenta unos buenos resultados, la bolsa cae un 5,96% y la prima de riesgo se aleja de un nivel “deseable”.
– Mientras se acomete una reforma estructural de las pensiones, el casi “supercomisario” de competencia advierte de que España tiene problemas estructurales y de deuda parecidos a los de Grecia. (55% de deuda frente a más de un 120% en relación al PIB)
– Y mientras Zapatero hablaba de la responsabilidad y la fortaleza de nuestro sistema financiero, eje del debate en las propuestas de mejora de las reuniones del G-20, algunos calificaban en Davos que España era un peligro para la zona euro.
¿Y saben ustedes qué? Que mientras tanto, ciudadanos ajenos e ignorantes a todos estos asuntos pierden la confianza en su país y en encontrar un empleo, porque algunos han decidido que es mejor buscar chivos expiatorios, que resolver de manera justa los problemas de la especulación del capitalismo, las malas prácticas del sistema financiero, la irresponsabilidad de los directivos de los bancos; por no hablar de las responsabilidades que habría de pedir a otros que en su día decidieron que era mejor reducir el Estado a su mínima expresión. Se prefiere lo anterior, cometiendo la irresponsabilidad de no resolver los problemas que han desatado esta crisis económica y que algunos sufrimos más que otros, desgraciadamente.
Como ciudadano español me siento verdaderamente avergonzado y agredido frente a la campaña exterior e interior, y las dudas hacia nuestro país, que esconden oscuros intereses en algunos casos. Sinceramente, es injusto que quienes descansan plácidamente en sillones de mansiones multimillonarias tengan la capacidad de desequilibrar la economía de un país. ¿Hasta donde piensan llegar para no dejar de crearnos problemas?